Rutas de aprendizaje: medir para mejorar
Sólo se traza una ruta cuando se conoce la meta a la que se quiere llegar, es por ello que en Querétaro, nuestra aspiración es elevar el nivel educativo de nuestros habitantes.
Desde 2021 identificamos que la pandemia provocó una cifra alarmante: en el bachillerato 7 mil estudiantes habían abandonado sus estudios. Por ello decidimos priorizar el rescate de estos jóvenes.
Impulsados por el gobernador Mauricio Kuri, la tarea consistió en implementar todos los mecanismos necesarios para ofrecer a nuestras y nuestros jóvenes las mejores condiciones posibles para que nadie se quede atrás y que todas y todos aprovechen las oportunidades que existen en nuestro Estado para desarrollarse y cumplir sus sueños. Para lograrlo, es imprescindible identificar sus fortalezas, necesidades y contextos.
Con la meta clara, era necesario trazar la ruta. En educación media superior, lo primero fue establecer una alianza estratégica con todos los subsistemas —tecnológicos, generales, federales, estatales, autónomos, públicos y privados—, colocando al centro de la conversación a las y los estudiantes.
De la mano del Tecnológico de Monterrey y la Iniciativa de Educación con Equidad y Calidad, nos dimos a la tarea de identificar los aprendizajes necesarios en cada grado de la preparatoria, así como las condiciones que favorecen o dificultan el avance al siguiente nivel educativo.
La medición se centró en tres áreas: comunicación, matemáticas y ciencias, a lo largo de los tres años de bachillerato, con el fin de determinar qué aprendizajes era necesario reforzar. Cada año evaluamos para revisar la ganancia educativa y las áreas que requieren fortalecimiento.
La ventaja de esta evaluación es que no busca generar un ranking. Los resultados se entregan únicamente a cada escuela y plantel, lo que permite que cada equipo diseñe las estrategias más adecuadas. Los resultados han sido extraordinarios: además de la retroalimentación entre las comunidades docentes, la generosidad de nuestro magisterio se refleja en un sitio web donde comparten buenas prácticas con resultados medibles.
En estas rutas de aprendizaje también identificamos y atendemos, en la medida de nuestras capacidades, las condiciones socioemocionales, que hoy representan un reto particular. Sólo trabajando en equipo con las familias podremos ofrecer las mejores condiciones a nuestras y nuestros estudiantes.
Me enorgullece decir que somos uno de los dos Estados que implementan esta estrategia en educación media superior. Los resultados han sido reveladores: alcanzamos una cifra histórica de permanencia escolar y estamos cerca de llegar a los cien mil estudiantes en este nivel educativo. Los retos continuarán, sin duda, pero tengo absoluta certeza de que el trabajo conjunto en favor de nuestras juventudes seguirá llevando la educación de Querétaro al siguiente nivel.
Columna originalmente publicada en Diario de Querétaro.



