La educación lleva a Querétaro a los primeros lugares
Cuando hablamos de competitividad solemos pensar en empleos, parques industriales, inversiones o grandes empresas. Todo eso es importante. Pero existe un elemento que hace posible que cualquier estrategia de desarrollo tenga éxito: las personas.
El reciente Índice de Competitividad Urbana 2026 del IMCO nos brinda una noticia que llena de orgullo a Querétaro: nuestra zona metropolitana ocupa el primer lugar nacional entre las ciudades con más de un millón de habitantes. Detrás de ese reconocimiento hay muchos factores, pero uno destaca de manera especial: la educación.
Basta observar los datos. En apenas dos años, Querétaro avanzó ocho posiciones en el subíndice de Sociedad y Medio Ambiente, donde se evalúa, entre otros aspectos, el desarrollo del capital humano. Hoy somos la zona metropolitana con el mayor grado promedio de escolaridad del país, con 11.77 años, además de incrementar nuestra cobertura educativa por encima del promedio nacional.
Estos resultados no son casualidad. Son consecuencia de una visión compartida que, bajo el liderazgo del gobernador Mauricio Kuri, ha colocado a la educación como una prioridad para el desarrollo del Estado. Porque invertir en educación no es únicamente construir aulas o adquirir equipo; es abrir oportunidades, fortalecer capacidades y preparar a las nuevas generaciones para responder a los retos de un mundo que cambia todos los días.
También hay otro dato que merece destacarse: Querétaro pasó de ocupar el lugar 29 nacional al tercer Estado con menor abandono escolar en educación media superior. Esto significa que cada vez más jóvenes permanecen en las aulas, concluyen su preparatoria y tienen mayores posibilidades de continuar su formación profesional y construir un mejor proyecto de vida.
Desde la Secretaría de Educación hemos impulsado acciones concretas para que esa permanencia vaya acompañada de mejores condiciones de aprendizaje. Programas como Contigo, Intervención Educativa han permitido fortalecer laboratorios, talleres, centros de cómputo y equipamiento especializado. Tan sólo en esta administración se han destinado cerca de 194 millones de pesos para equipar el 100 por ciento de las universidades estatales y los 104 bachilleratos públicos del Estado.
La competitividad de Querétaro no depende únicamente de atraer inversiones. Depende, sobre todo, de contar con mujeres y hombres preparados, de generar conocimiento, de vincular a nuestras instituciones educativas con los sectores productivos, como el modelo de la triple hélice que tenemos muy consolidado en la entidad, y de ofrecer oportunidades para que nadie tenga que abandonar sus estudios por falta de condiciones.
Ese es el verdadero valor de la educación: convertir el talento de nuestra gente en la principal fortaleza del Estado.
En Querétaro seguiremos apostando por una educación de calidad, cercana a las necesidades de la sociedad y capaz de impulsar el desarrollo de las personas y de nuestra entidad. Porque cuando la educación avanza, también avanza la competitividad, la prosperidad y el bienestar de todas las familias queretanas.
Columna originalmente publicada en Diario de Querétaro.





